Ciudadelas
Siempre me han gustado los juegos de mesa. Pienso que constituyen una forma de ocio que fomenta la imaginación y desarrolla habilidades sociales y mentales. Además, permiten relacionarse con otras personas de un modo bastante más extenso e intenso que otras actividades mucho más generalizadas como encerrarse en un local oscuro donde el espacio vital escasea y alcanzar un estado se semienajenación, dejándose llevar por ciertos movimientos espasmódicos al ritmo de producciones musicales de dudosa calidad.
El caso es que durante 2011 y debido a una conjunción de sucesos que mi memoria no me permite reconstruir, me interesé especialmente por esta actividad lúdica. Lo que si diría es que el desencadenante claro fue la compra de “Ciudadelas” un juego de cartas de la editorial Edge Entertainment, una de las pocas que se dedican a traducir y producir este tipo de material en nuestro país. Había pasado mi cumpleaños y hacía meses que no me autorregalaba nada, de modo que decidí gastar un vale de fnac y algo de dinero en la adquisición de ese juego del que había oído hablar varias veces. En poco más de seis meses puedo decir que es una de las inversiones en ocio más amortizadas de mi vida.
El juego tiene una ambientación medieval-renacentista (un tanto fantástica) y el objetivo de cada jugador (entre 2 y 8) es bastante simple: “construir” una ciudad de un tamaño acordado al principio de la partida. Para ello tiene una “mano inicial” de distritos (cartas del juego que representan edificios y su coste) y cada turno puede decidir entre robar un nuevo distrito de un mazo central o cobrar dinero de la banca. Además, si tiene monedas disponibles, puede construir un distrito. El mayor aliciente del juego está en que, en cada ronda, cada jugador elige secretamente un personaje de un conjunto de ocho. Estos personajes tienen habilidades especiales que les permiten obtener ciertas ventajas para ese turno concreto, por ejemplo, el mercader cobra una moneda adicional, el mago puede intercambiar su “mano” con la de otro, el condotiero puede pagar para destruir un distrito… Al final de la partida, gana el jugador que tenga una ciudad de mayor “valor acumulado”.
Sólo pretendía dar una pincelada del juego, las reglas están detalladas en un libreto breve y concreto. Además, la tercera edición incluye un nuevo grupo de ocho personajes que se pueden combinar con los anteriores para dar mayor variedad al juego.
Lo que me gusta de Ciudadelas:
- Aprender a jugar es sencillo leyendo el manual, muy sencillo si te lo explican.
- La edad recomendada es a partir de 10 años, a partir de ahí cualquier puede pasarlo bien con el juego.
- No es un “juego sólo para frikis”, tiene una temática que puede atraer a cualquiera, no tiene reglas complejas que sólo un “ultrafan” aprendería…
- Las partidas tienen una duración limitada (quizá entre 60 y 90 minutos).
- Las ilustraciones, especialmente las de los distritos.
Lo que no me gusta de Ciudadelas:
- Aunque los componentes me parecen de buena calidad, la impresión de las cartas de personaje (que son las que más se manipulan) sufre bastante con el uso.
- El precio (19.95€) es ligeramente caro para ser una caja con unas decenas cartas y algunas monedas de plástico, aunque en el mercado hay muchos otros juegos más caros de calidad muy inferior y como dije, en mi caso el “precio por partida” ha resultado difícilmente mejorable.
Publicado el enero 24, 2012 en Juegos de Mesa y etiquetado en Cartas, Ciudadelas, Edge Entertainment, Juegos, Juegos de Mesa. Guarda el enlace permanente. Dejar un comentario.

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