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El Transparente de la Catedral de Toledo
Este conjunto de elementos arquitectónicos y escultóricos (e incluso pictóricos según me parece adivinar) me tiene ligeramente obsesionado en los últimos días. Fue mencionado en una conversación con mi hermano hace casi dos semanas y desde entonces no me lo he podido quitar de la cabeza.
Estuve en la Catedral Primada y aunque hace casi diez años y en una vista bastante fugaz, me sorprende no haberme fijado en un parche tan espantosamente rococó dentro del gótico esencial del edificio (el arte medieval siempre fue mi preferido, incluso cuando casi no sabía diferenciar a Arnolfo di Cambio de Borromini).
Además, tampoco consigo encontrar una descripción convincente ni una serie de fotografías que permitan hacerse una idea de la estructura del conjunto, lo que le añade cierto misterio.
Por lo que deduzco, el Transparente está situado en el deambulatorio de la catedral a espaldas de la capilla mayor y compuesto por un marmóreo retablo que se prolonga hasta el techo y se extiende por él (y aquí entra en juego la pintura) hasta la parte superior de la capilla de San Ildefonso (que ocupa el lugar central de las capillas de la girola). Es justo en este lugar donde se abre una especie de linterna en la bóveda (que supongo un indudable atrevimiento arquitectónico para la época) e ilumina el retablo que antes comenté.
Lograr una idea de este diseño sólo con las descripciones que encontré en internet y alguna fotografía no fue trivial. Creo que las fotografías de wikimedia commons son las más representativas (especialmente las dos primeras).

En cualquier caso, sigo sin saber el papel del elemento que da nombre al conjunto, es decir, el “óculo” (que al principio identifiqué erronamente con la abertura en la bóveda) situado en la parte central del retablo.
Un transparente debe ser algún tipo de cristal que sirva de iluminación para un altar. Al principio pensé que debía estar formado por un espejo que reflejaba la luz de la linterna hacia la capilla de San Ildefonso. Luego barajé la posibilidad de que fuese un simple vidrio que dejase pasar la luz proveniente de la parte central de la Catedral, hacia el menos iluminado ábside, pero eso implicaría una abertura gemela en el retablo de la capilla mayor que no parece que exista.
Además el Sagrario aparece mencionado en varios lugares como objetivo final la luz que atraviesa el óculo y no acabo de entender como puede llegar a iluminarse desde esa posición algo que debe estar en la parte baja de la capilla mayor ni siquiera aunque existiera la abertura en el retablo de ésta…
De tal manera ha ocupado este pequeño misterio mis pensamientos que hace unos días soñé que me encontraba visitando la “dives toletana” y contemplaba pasmado el famoso Transparente. Al observar el recorrido de la luz que se colaba por la bóveda, noté que incidía en un cristal rodeado por blancos ángeles y que a través de él debía pasar al cuerpo central del templo. Para seguir el camino del evasivo haz, me introduje por una puerta en la base de este altar de marmol y que lógicamente debía conducir al interior de la capilla mayor. Sin embargo, no pude dejar de sentir un estremecimiento al darme de bruces con la reja de la capilla mayor y comprobar que no estaba dentro sino ¡fuera de ella!
En un alarde de originalidad resolviendo problemas geométricos, mi yo onírico, había girado ciento ochenta grados la orientación de la capilla mayor de modo que la luz que entraba por la linterna de la girola, siguiendo una trayectoria rectilínea, atravesaba el óculo del Transparente e incidía directamente sobre el Sagrario en la base del retablo del altar mayor.
Aunque es probable que una investigación más profunda o una segunda visita a Toledo despejen mis dudas sobre la posición de los distintos elementos de esta estructura, nunca dejaré de preguntarme cómo el Cabildo pudo aprobar una modificación así en la magnífica arquitectura de su Catedral.

