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Secundum Iohannem

A veces ocurre que la fama de algunas obras artísticas ensombrece otros trabajos del mismo autor. Parece que Velázquez sólo hubiese pintado “Las meninas” o la única huella literaria de Teresa de Ávila fuese el poema “Vivo sin vivir en mí”. Algo similar ocurre con la Pasión según san Juan de Johann Sebastian Bach que suele quedar en un segundo plano tras la monumentalidad de la Pasión según San Mateo. Sin embargo, hace algunos años que durante el tiempo previo a la Semana Santa no perdono una audición completa de la primera de estas obras.

Especialmente expresivo es el coro con el que empieza la obra “Herr, unser Herrscher, dessen Ruhm In allen Landen herrlich ist”. Probablemente nadie se extrañaría de encontrar esos acordes en una película contemporánea de suspense o terror.

Otro de mis momentos preferidos es el aria para soprano  “Ich folge dir gleichfalls mit freudigen Schritten”, que sorprende por su sonoridad de contraste con el resto de la obra y exige un virtuosismo sin afectación nada trivial.

A pesar de ser algo cotidiano, nunca deja de hacerme reflexionar y emocionarme esta manera que tiene el ser humano de comunicar sus sentimientos a través de la historia, pero quizá sea algo que merece una entrada del blog en sí mismo…

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Zumo de naranja en clave de Fa

Hace unos días, al servirme un vaso de zumo de naranja, me di cuenta de que la ligera espuma que queda en la superficie (producto de haber agitado el brick enérgicamente) formaba una figura peculiar. Supongo que cualquiera no hubiese visto lo mismo, pero yo asocié de inmediato la imagen, delatando mi afición por la música.

Nota: los que no sepan a qué me refiero, pueden consultar la wikipedia.

Practically Perfect

Cuando atravesé las puertas del New Amsterdam Theatre de Broadway, no estaba muy seguro de lo que iba a encontrar en su interior. Mi anterior experiencia en un musical había sido positiva y muy entretenida, pero no del todo excepcional.

Tras unos minutos de espera en la sala de marcado estilo Art Nouveau que evoca el Sueño de una Noche de Verano, las luces bajaron su intensidad. Silencio contenido de la multitud que llenaba el teatro, un gesto del director y los acordes de la obertura de Mary Poppins marcaron el inicio de un espectáculo musical realmente impresionante.

La escenografía es colorista de cuidados detalles y muy elaborada: decorados móviles (como la enorme casa de los Banks que se “desliza” hacia atrás cuando es necesario o la buhardilla de los niños que baja y se descubre cuando el cuadro transcurre allí) y telones proyectados que cambian instantáneamente el invierno en primavera son algunos de los elementos que contribuyen a la sensación de inmersión.

La interpretación es muy natural y los jóvenes actores que representan los papeles de Jane y Michael sorprenden por su frescura y desenvoltura. L. M. Kelly (Mary Poppins) conquista al público desde la primera escena y mantiene su magia hasta el “vuelo final”. Todas las voces encajan a la perfección en sus personajes y combinan con una musicalidad propia de las producciones de Disney. Además, las coreografías y los números corales destacan por una coordinación y cohesión extraordinarias, a pesar del elevado número de actores que participan en algunos de ellos.

Al acabar la función, mis reservas iniciales se habían transformado en admiración por un montaje verdaderamente divertido, casi perfecto, capaz de hacer reír, pero también de conmover y sobre todo de despertar ese sentimiento de fascinación que deja melodías revoloteando a tu alrededor y unas extrañas ganas de subir a un escenario.

En tanto que de rosa y azucena

Hace algunos días me sorprendí a mí mismo observando a una completa desconocida: una chica alta y esbelta, tenía un aspecto un tanto descuidado, pero en ella se intuía cierta elegancia. Aunque no era de una belleza llamativa sí me fijé en su largo cuello de pálida piel como el de una madonna del renacimiento. Por algún motivo, no pude evitar pensar en el conocido soneto de Garcilaso de la Vega que da título a esta entrada.

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto,
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera,
por no hacer mudanza en su costumbre.

Al menos así lo puede leer cualquiera en edición del libro “Sonetos” disponible en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Sin embargo, mientras escuchaba la interpretación (de Música Ficta) de una de las villanescas espirituales compuestas por Francisco Guerrero en el siglo XVI que tiene por letra ese texto de Garcilaso me di cuenta de que había ligeros cambios. Investigando un poco, confirmé que es una variación un poco menos profana, probablemente introducida por el propio Guerrero, pero con la sutileza que le caracteriza. El cuarto verso (quizá demasiado explícito) es sustituido por “con clara luz la tempestad serena” y el noveno por “servid a Dios en vuestra primavera / [con dulce…]” tornando el “carpe diem” original mundano en otro algo más elevado.

Pero lo que realmente me sorprendió de esta pequeña incursión en la poesía del toledano, fue el descubrimiento de otro texto de la época “Las obras de Boscán y Garcilasso trasladadas en masterias christianas y religiosas” por Sebastián de Córdoba. Dejemos al propio autor que explique su excelso trabajo:

Vine a leer las obras de Juan Boscán y de Garcilasso de la Vega, que compusieron en versos y ritmos diferentes, las quales andan juntas en un volumen, y entendí que aunque son ingeniosas y de altíssimos conceptos en su modo, son tan profanas y amorosas que son dañosas y noscivas mayormente para los mancebos y mugeres sin esperiencia. Púseme a trasladarlas y convertirlas por los mismos ritmos y consonantes en sentencias más provechosas para el ánima.

[Fragmento de la dedicatoria del libro]

Puedo entender que el espíritu de Trento poseyera la pobre mente de este hombre, incluso que en un arrebato de misticismo quisiera poner en forma de rima unos preceptos morales que consideraba ciertos. Lo que me parece totalmente inaceptable es el aberrante, abusivo e impune destrozo que perpetra en los delicados versos de una de las mejoras plumas de la historia de la literatura española. Las siguientes líneas pueden herir la sensibilidad de algunos lectores, aún así, transcribo el maltrecho soneto XXIII después de haber pasado por la mano indigna del “contrafactor”.

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y la fuerza y salud con todo el resto
qualquiera tempestad presto serena,

y en tanto que el juicio bien ordena
lo que conviene al buen vivir y honesto,
y el tiempo os favorece, que tan presto
suele tornar de estambre la cadena:

coged de penitencia, [a] la carrera,
el dulce fruto, porque el tiempo airado,
cubriendo con la nieve vuestra cumbre,

marchitará la rosa; y encorvado
la fuerza os dejará, la edad ligera
devil, y endurecida la costumbre.

Felicidades Sebastián… enhorabuena.

Chicago en el Cambridge Theatre

Una de las actividades “programadas” en el viaje a Londres del pasado puente era asistir a un musical. En realidad, lo que estaba programado era que en un determinado momento del sábado nos acercaríamos al puesto de “tkts” de Leicester Square e investigaríamos si ofertaban alguna entrada que mereciera la pena.

Después de preguntarnos por qué hay tantos locales de venta de entradas a precio reducido en torno a la plaza (sólo en Charing Cross Road hay varios) y preguntar en uno de ellos, retornamos a nuestra idea original y adquirimos en “tkts” cuatro localidades de primer piso (dress circle) que aunque separadas en dos parejas, se encontraban bastante centradas en segunda y tercera fila. El precio tampoco estuvo mal, 32£ en lugar de su precio habitual de unas 60. El musical, Chicago.

Chicago

La escenografía era bastante sencilla: un sólo decorado en forma de grada donde estaban los instrumentistas y el director, algunas partes móviles y poco atrezzo (un par de sillas, algunas armas). Los intérpretes buenos, aunque ninguno destacaba especialmente ni como actor ni como cantante (quizá el marido de Roxie y su “Mr. Cellophane”). A pesar de esto el resultado global es un musical muy entretenido. Las canciones, las coreografías, la forma de llevar a cabo las escenas, el director de orquesta saltarín…

Es inevitable comparar con la película de Rob Marshall que tuvo presupuesto de superproducción, una puesta en escena espectacular y un reparto de “superestrellas” (Catherine Zeta-Jones, Renée Zellweger, Richard Gere) y… también toda la postproducción que creyesen necesaria. Me gusta mucho esa cinta, pero la música y la interpretación en directo tienen una cercanía y una capacidad de emocionar muy distintas a las del cine.

Incluso aunque no sea técnicamente brillante, merece la pena, sin embargo, yo no podría haberme permitido las 60£ de la entrada. Tendré que esperar un premio de lotería si algún día quiero ver “El fantasma de la ópera” o “Los Miserables”…

Desconocidos Habituales

Un post de Maite en odioinfinito me ha recordado esta canción de Pasión Vega, no es de las mejores, pero el tema me llega bastante y siempre es agradable escuchar su voz.

Magnifique!

Hace ya algunas semanas que se emite el “spot” publicitario del nuevo perfume de Lancôme “Magnifique”. Está protagonizado por la actriz neoyorquina Anne Hathaway y rodado en el “Petit Palais” de París.

La chica siempre me cayó bien, tiene un atractivo natural y espontáneo y una belleza nada exótica ni fuera de lo común, pero encantadora. Desafortunadamente, he de reconocer que estas cualidades han quedado un poco deslucidas al “actuar como modelo”: las poses del anuncio no me parecen del todo conseguidas. 

El entorno no admite crítica. Se utiliza de una manera sobria y elegante, sin abusar de ningún elemento de la ciudad de la luz (quizá lo único claramente identificable es la torre Eiffel y no ocupa un papel relevante en ningún momento). También me gusta la tonalidad rojiza que inunda todo.

Pero lo que más me gustó fue sin duda el tema elegido para la banda sonora. Un clásico de Cole Porter que más de una estrella de la canción ha hecho suyo. La propia versión del anuncio (The Brand New Heavies) no desmerece a otras más famosas. Sin embargo, he elegido para el blog la décimocuarta pista del álbum “Dream Dancing” de la inmortal Ella Fitzgerald.

C’est magnifique!

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La Vida en Gris

Todo es gris, un desconsolado camino gris,
mis manos son grises, mis pasos son grises,
todo lo que toco se me vuelve gris.

Sólo gris
de día o de noche, gris.
Mis sueños son grises, mis lágrimas grises
y a mi corazón le falta color sin ti.